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El lado oscuro del COMPROMISO: LA CULPA

Siguiendo el tema de mi última publicación, he recibido varios mensajes privados, ya que la pérdida de embarazos sigue siendo un tema del cual es difícil hablar (en público y en privado), por eso mi reconocimiento a Patricia Riberas por su valentía. Uno de esos mensajes decía:

«Me pasó lo mismo, y el lunes me fui a trabajar. Pero es la vida misma que, al ser tuyo (la empresa familiar), es diferente. A mí me ayudaba a tener la cabeza ocupada, pero hay una culpa entre el trabajo y la vida personal. Siempre me siento en falta con algo.»

Este mensaje me llevó a reflexionar sobre un tema que escucho mucho en mi trabajo como consultora de empresas familiares:

  • No me animo a tomarme vacaciones porque mi papá jamás lo hace, o si lo hago, siento culpa y estoy todo el día pendiente.
  • No me animo a plantear trabajar menos horas porque mi papá es el primero que llega y el último que se va.
  • No me siento cómodo/a faltando por enfermedad porque temo ser visto/a como poco comprometido/a.
  • No me animo a delegar tareas porque siempre se ha hecho así en la familia, debemos ocuparnos de TODO.

El COMPROMISO y la CULPA.

Hay distintas investigaciones que indican que las Empresas Familiares tienen una mejor performance que sus pares no familiares. Esto tiene varias causas, una de ellas es la del COMPROMISO.

El compromiso inquebrantable que tiene la familia con su empresa es innegable: más horas de trabajo, menos dividendos repartidos, “roles multifacéticos”, reducciones de salarios en tiempos difíciles, gran sacrificio personal y un esfuerzo sostenido a lo largo del tiempo.

Pero como todo, tiene su parte “oscura”, puede llevar a los miembros de la familia a sentirse “culpables” cuando no priorizan a la EMPRESA FAMILIAR frente a su VIDA PERSONAL.

¿Qué podemos hacer al respecto?

  1. Hablar sobre este tema para que los miembros de la familia se sientan cómodos compartiendo sus dificultades y necesidades personales.
  2. Reconocer el valor del bienestar personal, no solo por los individuos sino porque también contribuye al éxito a largo plazo de la empresa.
  3. Especialmente cuando ya estamos en la empresa de hermanos, definir horarios de trabajo, respetar los momentos de descanso y vacaciones.
  4. Trabajar con los líderes para que ellos “eduquen” con el ejemplo. No podemos decir una cosa y “hacer” otra.

 He vivido como trabajar el tema del COMPROMISO tiene un impacto enorme en la calidad de vida y en la “paz mental» tanto de los miembros de la familia como de los empleados.

Se puede crear entornos donde el compromiso no se convierta en una carga, sino en una fuente de satisfacción y crecimiento.

Una cultura que valore tanto el éxito empresarial como el bienestar integral de cada individuo es la clave para un FUTURO próspero y sostenible.

Dra. Jacqueline Schwartz, CFBA, TEP, Consultora de Empresas Familiares.

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